El volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de Sunda, Indonesia, registró una nueva fase eruptiva este domingo 6 de septiembre de 2026. La actividad lanzó columnas de ceniza a distintas alturas y obligó a las autoridades a restringir temporalmente operaciones aéreas por razones de seguridad.
La agencia meteorológica BMKG identificó dos concentraciones de ceniza volcánica. Una alcanzó alrededor de 20 mil pies y otra se elevó hasta 50 mil pies, con desplazamiento sobre Banten, Yakarta, Lampung, Bengkulu y las aguas cercanas.
La dispersión de las partículas llevó a cerrar temporalmente el espacio aéreo de los aeropuertos Soekarno-Hatta y Halim Perdanakusuma, en Yakarta, además de terminales regionales como Radin Inten II y Budiarto. Las autoridades actualizaron los avisos aeronáuticos conforme cambiaron el viento y la concentración de ceniza.
El impacto sobre los vuelos fue inmediato. Los primeros reportes oficiales hablaron de cientos de operaciones afectadas, entre cancelaciones, retrasos, reprogramaciones y desvíos. La cifra se modificó durante el día a medida que se ampliaron o levantaron cierres en distintos aeropuertos.
La Dirección General de Aviación Civil pidió a los pasajeros revisar directamente el estado de su vuelo con cada aerolínea y evitar trasladarse a los aeropuertos mientras permanecieran vigentes las restricciones. La prioridad, explicó el Ministerio de Transporte, es evitar que las aeronaves ingresen en zonas con ceniza.
La ceniza volcánica representa un riesgo serio para la aviación porque puede afectar motores, visibilidad y sensores. Por esa razón, los servicios de navegación aérea coordinan con BMKG, los operadores aeroportuarios y los equipos de emergencia antes de autorizar el restablecimiento de rutas.
El Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos informó que la actividad del Anak Krakatau se había intensificado desde julio. No se reportaron víctimas ni una orden general de evacuación, aunque se pidió a residentes y visitantes mantenerse alejados del cráter activo.
El monitoreo marítimo tampoco detectó anomalías que indicaran un tsunami o meteotsunami asociado con la secuencia eruptiva hasta las primeras horas del domingo. Las autoridades mantienen la vigilancia porque las condiciones pueden cambiar rápidamente en el estrecho de Sunda.
La emergencia también afectó conexiones con Bali y otros aeropuertos domésticos. Las aerolíneas enfrentan ajustes en rotaciones de aeronaves, disponibilidad de tripulaciones y capacidad en terminales, por lo que la normalización puede ser gradual incluso después de reabrir una pista.
Anak Krakatau es un volcán activo y su comportamiento exige actualizaciones constantes. El episodio de este domingo vuelve a mostrar cómo una erupción localizada puede alterar la movilidad regional y las cadenas de viaje internacionales en cuestión de horas.
